Acompañamos la construcción de los Encuentros Regionales de Agroecología que dieron origen a la Mesa Nacional de Agroecología
La instalación de la Mesa Nacional de Agroecología marca un hito para el país y para los cientos de organizaciones, comunidades, procesos territoriales, pueblos étnicos, juventudes, mujeres rurales y redes que durante años han trabajado por el reconocimiento de la agroecología como una apuesta política, productiva, cultural y de cuidado de la vida.
Como parte de este proceso, el Movimiento Agroecológico Colombiano (MACO) acompañó la coorganización de los nueve Encuentros Regionales de Agroecología impulsados por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en las subregiones definidas para la implementación de la Política Pública de Agroecología.
Estos encuentros fueron concebidos como espacios de diálogo de saberes, construcción colectiva y articulación territorial, donde las comunidades pudieron debatir los desafíos, oportunidades y rutas para hacer realidad la Política Pública de Agroecología en sus territorios. Asimismo, permitieron elegir a las y los nueve delegados regionales que hoy hacen parte de la Mesa Nacional de Agroecología.
El acompañamiento del MACO se centró especialmente en fortalecer la participación de los procesos agroecológicos territoriales. Para ello, se trabajó conjuntamente con el equipo del Ministerio en la construcción y depuración de bases de datos, así como en la verificación de organizaciones y experiencias agroecológicas que previamente habían participado en los procesos de construcción de la política pública y que habían presentado sus aportes y documentos durante las distintas etapas de formulación.
Este trabajo buscó contribuir a que la convocatoria llegara efectivamente a las organizaciones que han construido la agroecología desde los territorios, garantizando una participación amplia, diversa y representativa de los procesos sociales del país.
Hoy, cuando la Mesa Nacional de Agroecología ya es una realidad, desde el Movimiento Agroecológico Colombiano nos sentimos profundamente orgullosos de haber aportado a este camino colectivo. Más que un espacio de participación, la Mesa representa el reconocimiento de años de trabajo, incidencia y construcción desde las bases sociales, y abre una nueva etapa para fortalecer la implementación de la Política Pública de Agroecología junto a las comunidades que la hicieron posible.



